• A pesar de la contracción económica y lo atípico del 2020, los indicadores financieros de la banca muestran fortaleza.
  • El crédito tuvo un comportamiento heterogéneo en 2020 y a finales del año comenzó a notarse una recuperación en algunos sectores, así como en los vinculados con las exportaciones.
  • El comportamiento de los usuarios de la banca fue consistente durante todo 2020: prefirieron ahorrar antes de endeudarse.
  • La fortaleza de la banca es resultado de una buena administración de riesgos y adecuada normatividad, que se reflejan en elevados índices de capitalización, liquidez y cobertura de cartera vencida.

Al cierre de 2020, los indicadores de la banca se comportaron mejor de lo esperado, pese a la contracción económica derivada del COVID-19, informó el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Luis Niño de Rivera. Ejemplo de ello, es el crédito al sector privado, que en 2020 tuvo una baja en términos reales de -4.3% anual, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) nacional disminuyó en -8.5% real anual.

Niño de Rivera aseguró que, pese a que fue un año atípico por la pandemia, los indicadores de la banca reflejaron fortaleza en el sector: al cierre de 2020 el Índice de Capitalización (ICAP) se estima en 17.64% y el Coeficiente de Cobertura de Liquidez en 227.4%; mientras que los datos ubicaron al Índice de Morosidad (IMOR) en 2.56% y la Cobertura de Cartera Vencida en 1.60 veces.

Acompañado del presidente ejecutivo de la Asociación, Carlos Rojo Macedo; y de los vicepresidentes Julio Carranza Bolívar, Adrián Otero Rosiles y Raúl Martínez-Ostos Jaye, Luis Niño de Rivera recordó que, debido la contracción de la economía en 2020, el comportamiento del crédito fue heterogéneo.

En cuanto a los usuarios de la banca, el presidente de la Asociación de Bancos
aseguró que, durante 2020, en general prefirieron ahorrar antes que endeudarse. Esto se refleja en un incremento en la captación bancaria, que en el año aumentó en 588 mil millones de pesos.

Los clientes prefirieron usar recursos propios antes que acceder al crédito. En enero 2021, la facturación de Tarjeta de Débito superó los 151 mil millones de pesos, mientras que los de Tarjeta de Crédito fueron de 86 mil millones de pesos.

Al cierre de 2020, la banca tenía disponibles 1.4 billones de pesos para prestar a proyectos viables. Esto, afirmó Niño de Rivera, como resultado de una buena administración de riesgos, buena originación de créditos y adecuada normatividad, que, entre otras, le permitieron crear Reservas por Riesgos Crediticios de 218 mil millones de pesos, de los cuales 44 mil millones, el 20%, correspondió a reservas adicionales.

Tras el programa de diferimiento de capital e intereses, que de marzo a julio de 2020 benefició a más de 8.6 millones de clientes con 1.1 billones de pesos de crédito inscrito; y después de las reestructuras, que de octubre a enero de 2021 favorecieron a más de 1.1 millones de clientes con 334 millones de pesos de crédito reestructurado, la banca, concluyó, está preparada para seguir siendo parte de la solución en este 2021, al atender de la demanda permanente de crédito de sus clientes, por el bienestar económico del país.