A través de comunicado de prensa, el Banco de México anunció los ajustes para reforzar las facilidades a fin de proveer recursos a las instituciones bancarias para el financiamiento a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPyMES), así como a personas físicas afectadas por la pandemia.

El subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel, explicó que la decisión del Banco Central de ajustar las facilidades de liquidez para las pequeñas empresas surgió de la preocupación de que eran demasiado inflexibles. Un ajuste incluye permitir que los instrumentos financieros se extiendan hasta 36 meses.

Los apoyos tienen la finalidad de  proveer liquidez a las instituciones bancarias para que sea más fácil el otorgar créditos, mejorar el funcionamiento de los mercados internos y promover el comportamiento ordenado de los mercados de deuda y de cambios de nuestro país.

Al respecto, José Manuel Piñera, director de crédito y cumplimiento de la plataforma Cumplo, comenta que dentro de los esquemas de crédito se contempla el factoraje, “El factoraje es la opción mediante la cual una empresa puede adelantar sus cuentas por cobrar. Consiste en que, a través de un contrato de cesión de créditos, la empresa otorga a la firma proveedora una cantidad, generalmente de 80% de los importes de las facturas emitidas y le paga a los clientes, a cambio de una comisión.”

En el caso de Cumplo, las empresas nos presentan sus facturas por cobrar en 120 días y piden el monto para tener liquidez. “Nosotros revisamos la validez de la factura, se revisa a la empresa y nuestros inversionistas fondean ese crédito.” Comenta Piñera.

Sostiene que “Los ajustes que está realizando Banxico son positivos, pues cumple uno de sus objetivos orgánicos: proveer de liquidez al Sistema Financiero.” Aunque agrega que “A pesar de ser una iniciativa excelente, resulta insuficiente por dos aspectos:

1) La banca comercial durante la contingencia no ha mostrado apetito por financiar a las pymes

2) La reducción gradual que se ha observado en las tasas de interés  no se ha trasladado en créditos más baratos para las empresas y personas.”

En este sentido comparte algunas reflexiones: “A pesar de que la intención de Banxico es positiva para el otorgamiento de crédito, desde mi punto de vista el mismo no se ha frenado por falta de liquidez de los bancos, sino por la incertidumbre del mercado.”

Sugiere que “Actualmente no basta con inyectar recursos de crédito para que las personas adquieran vivienda si las mismas no tienen empleo o su ingreso se encuentra reducido. Ahora bien, en el caso de las Pymes, si bien existe la demanda de recursos de financiamiento, la oferta se encuentra restringida a pesar de la iniciativa de Banxico. No olvidemos que la banca comercial además de la captación por ventanilla, cuentan desde hace bastante tiempo con líneas de fondeo y garantías provistas por la Banca de Desarrollo.”

Para finalizar, agrega el directivo, “Estas medidas de financiamiento deben ser reforzadas con el apoyo al sector pyme con el fin de que mantengan sus recursos productivos y humanos operando, privilegiando el empleo y que los recursos permitan la liquidez del mercado. Es importante que las empresas reanuden la cobranza de sus cuentas por cobrar como fuente primaria de financiamiento, misma que deberá ser complementada por el sistema financiero tradicional (bancos) y no tradicional (Sofomes, Fintech). etc.”