El mercado negro de energía eléctrica cuesta a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) alrededor de 7,600 millones de pesos anuales; mientras que los apoyos a las familias mexicanas durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19 ascendió a 3 mil 799 mdp al mes de mayo.

Así lo dieron a conocer directivos de la CFE durante una mesa de análisis para combatir la desinformación generada por actores políticos, y replicada en algunos medios de comunicación, sobre las tarifas eléctricas, el autoabasto de electricidad y la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional.

Mario Morales Vielmas, Director General Intermediación de Contratos Legados, explicó que previo a la Reforma Energética existía la figura de autoabastecedor, la cual permitía a las grandes industrias generar su propia electricidad. Sin embargo, el espíritu del autoabasto se deformó y hoy existen sociedades simuladas, con hasta 10 mil socios, para comprar y vender energía fuera del Mercado Eléctrico Nacional.

Señaló que, aunque hay un cumplimiento aparente de la normatividad, se trata de una simulación que costó a la CFE 7,820 mdp en 2018, 7,000 mdp en 2019 y se calcula que alcanzará los 8,000 mdp en 2020. Explicó que esta pérdida es cubierta por CFE Suministrador de Servicios Básicos y, en cumplimiento de la regulación vigente, es reconocida por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), quien la traslada al pago de los usuarios finales.

Morales Vielmas afirmó que la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, es la garantía del estado para que todos los hogares, comercios e industrias en México cuenten con un suministro de electricidad ininterrumpido y de calidad. Aclaró que el acuerdo no busca hacer a un lado a los generadores privados, ni se opone a la generación de energía limpia, sino que es una medida temporal que obedece a la reducción en el consumo y la demanda de electricidad en el país.

Precisó que debido al otorgamiento indiscriminado de permisos de generación de electricidad, actualmente existe una sobrecapacidad de generación eléctrica de 81,500 Megawatts (MW), cuando la demanda promedio es de 35,000 MW y la máxima apenas alcanza los 49,000 MW. Sumado a ello, estas centrales se encuentran concentradas en regiones específicas, lo que genera un congestionamiento del Sistema Eléctrico Nacional.

El directivo enfatizó que se señala a la CFE como un ente que pretende controlar, sin embargo, solo busca participar en el Mercado Eléctrico de manera equitativa, para que sea beneficiado el cliente final con un mejor precio de la energía eléctrica y una mayor confiabilidad del abasto.

Por su parte José Martín Mendoza Hernández, Director de CFE Suministrador de Servicios Básicos, dijo que las familias mexicanas dejaron de pagar 3 mil 799 mdp en los meses de abril y mayo, como parte del acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para apoyar la economía familiar durante la contingencia sanitaria por la pandemia de COVID-19.

Explicó que ante el aumento del consumo de electricidad en los hogares, el acuerdo evita que se reclasifiquen las tarifas como De Alto Consumo (DAC), lo que ocasionaría que los clientes pagaran el precio real de la energía, es decir cuatro pesos por Megawatt hora (MWh), en vez del costo subsidiado de hasta 80 centavos por MWh. En abril fueron beneficiados un millón 200 mil clientes, mientras que en mayo se beneficiaron a más de dos millones de clientes.

Sobre las versiones periodísticas que aseguran la existencia de incrementos desproporcionados en la facturación de electricidad, Mendoza Hernández dijo que, por alto consumo, al cierre de mayo se han registrado 80 mil quejas menos en comparación con el mismo periodo del año pasado. Como ejemplo señaló que, a pesar de lo reportado en medios, en el mes de mayo en el estado de Puebla se reportaron solo 42 quejas por alto consumo, de un total de 2 millones de clientes.

Puntualizó que es imposible que la CFE deje de realizar el cobro justo correspondiente al consumo de los usuarios, ya que debe cumplir sus obligaciones de pago con los proveedores de combustibles y con los productores privados de energía. Recordó que debido a la visión social de la CFE sus costos no incluyen un margen de ganancia, contrario a lo que sucedería con una empresa privada que agregaría un margen de ganancia.

Luis Bravo Navarro, Coordinador de Comunicación Corporativa, enfatizó que la información presentada en la mesa de análisis demuestra que es falsa la imagen de insensibilidad que algunos actores políticos, empresariales y líderes de opinión quieren proyectar en la CFE. Dijo que gracias a la política energética impulsada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, los usuarios finales no tienen que pagar el precio real de la electricidad, sin embargo, es un tema que se usa debido a intereses económicos y electorales.