La historia de los pagos se caracteriza por constantes cambios tecnológicos y sociales, como ejemplo, basta con señalar que la aceleración de los pagos digitales ha apoyado el e-commerce, lo que ha generado importantes beneficios.

Para las pequeñas empresas, la combinación de pagos digitales y otras herramientas en línea puede significar acceso más fácil a un mercado de clientes mucho más amplio en una región, en un país o incluso abrirse paso hacia la exportación. Y, por otro lado, brinda a los clientes una mayor comodidad y opciones.

Si se toman en cuenta los resultados recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre las cifras preliminares a 2019 que indican que el valor del e-commerce creció 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), un punto porcentual más que en 2018. Se podría pensar que los pagos digitales presentan el mismo crecimiento. Sin embargo, estos se enfrentan a una serie de desafíos como son: restricciones sobre el suministro, desconocimiento sobre su uso y disponibilidad.

Jaime Márquez, Director de nuevos negocios en STP, empresa participante del SPEI, señala que los pagos digitales ayudan a superar lo complicado y costoso de cobrar físicamente pagos en efectivo para un producto o servicio comprado o vendido en línea sobre todo en una época actual como la que vivimos.

En pocas palabras, los pagos digitales hacen posible y práctico las ventas en línea. Agrega que “las oportunidades de e-commerce también pueden verse impulsadas por innovaciones en pagos digitales que han facilitado o revolucionado el acceso a servicios financieros para los miles  de adultos que carecen de ellos”.

Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF, 2018), el porcentaje de población mayor de 18 años que cuenta con al menos un producto financiero pasó del 56% (39.4 millones), al 68% (54 millones), en comparación con una tasa de penetración de teléfonos móviles de 86.5 millones de usuarios, de acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH, 2019).

Por lo que proporcionar las opciones de pago a través de móviles permite acceso al mercado para consumidores y posiblemente comerciantes, que anteriormente no habían podido participar en el e-commerce.

“Los avances en e-commerce y pagos digitales ayudarán a la reactivación económica y marcarán la evolución del crecimiento de las empresas” según Márquez, además añade que, “lo que hemos aprendido de la pandemia es que las compras en línea son fundamentales para mantener las ventas de los negocios, pero no son suficientes. Los pagos digitales son complementarios para su recuperación económica en 2021”.

Actualmente México cuenta con las condiciones necesarias para llevar a cabo esta dinámica de impulsar la masificación de los pagos digitales pues posee la tecnología e instituciones. Aunque al momento de observar cómo las personas integran los servicios financieros en sus actividades cotidianas, se detecta  que empresas y gobierno deben centrar sus esfuerzos en informar a la población las opciones que existen y cómo funcionan.

Jaime Márquez concluye que “cuando las personas, sobre todo aquellos dueños de pequeños negocios como tiendas de abarrotes, talleres, fonditas, etc. vean los beneficios de implementar cobros digitales en su comercio, el crecimiento será exponencial. STP continuará desarrollando un servicio dinámico y con amplio alcance, sin importar el tamaño o giro que tengan”.