• En México se estima que 7 de cada 10 mexicanos cuentan con acceso a alguna red con internet y poseen alrededor de cinco dispositivos.
  • Más del 80% de los países de altos ingresos han recurrido a la telepsicología, porcentaje que no ‎llega al 50% en países de bajos ingresos.
  • Hasta 2016, la depresión y la ansiedad costaban a la economía mundial US$1 billón al año

El internet y las nuevas tecnologías han llegado a revolucionar distintas industrias a partir de la pandemia. En el caso  del sector salud, se fusionaron ambas para impulsar la atención médica y psicológica a distancia, solución que se popularizó como alternativa a la invitación por parte del gobierno de permanecer en casa la mayor parte del tiempo, y la cual es posible en algunas partes del país gracias a que en México se estima que 7 de cada 10 mexicanos cuentan con acceso a alguna red con internet y poseen alrededor de cinco dispositivos, de los cuales destacan smartphone (93%), computadora portátil o de escritorio (75%) y Tablet (53%).

Durante la pandemia, enfermedades mentales como depresión y ansiedad han aumentado de manera considerable, orillando a que más del 80% de los países de altos ingresos recurran a telepsicología como alternativa para tratar este padecimiento; porcentaje que no ‎llega al 50% en el caso de los países de bajos ingresos.‎

En México, distintas instituciones prestadoras de servicios de salud han puesto al alcance de la población esta modalidad, por ejemplo, Bupa México desde abril de 2020 presta esta modalidad de servicio a todos sus asegurados de manera ilimitada y gratuita, teniendo hasta la fecha un total de 1211 asistencias médicas y 513 asistencias psicológicas, con una duración promedio de 18 minutos.

En la opinión del Dr. Andrés Sánchez, especialista médico de Bupa México, la atención psicológica bajo esta modalidad presenta algunas ventajas como:

  1. No hay necesidad de traslado: El poder tener una sesión desde casa, permite que personas con alguna discapacidad motriz, no tengan que transportarse hasta un consultorio.
  2. Reducción de gastos por parte del terapeuta: Los especialistas al poder impartir sesiones a través de videollamadas o llamadas, no tienen que hacer la misma inversión en mobiliario como en un consultorio tradicional.
  3. Privacidad: Para algunas personas, el asistir a terapia es una decisión personal muy importante y el asistir a una sesión sin salir de casa, con las comodidades que le rodean, como un espacio donde se siente tranquilo hace más sencillo tomar el primer paso.
  4. Flexibilidad de horarios: Una de las causas más comunes para no asistir a una consulta es la falta de tiempo. Con la telepsicología puedes atenderte a cualquier hora y día que más lo necesites.

“Hasta 2016, la depresión y la ansiedad costaban a la economía mundial US$1 billón al año[3], sin duda es una epidemia silenciosa que puede tratarse a tiempo”, comenta el Dr. Sánchez, quien también recomienda atenderse con un especialista certificado, en un espacio donde la persona se sienta completamente cómoda y a través de plataformas que permitan una sesión de calidad.