Las cuentas por cobrar son el principal activo de las empresas, por ello, aquellas que otorgan créditos a sus clientes deben considerar este tipo de seguros.

Algunas empresas mantienen crecimiento continuo y se sostienen en el largo plazo ya que, como parte de sus estrategias de negocio, otorgan créditos a sus clientes, algunos de ellos en el ámbito nacional y otros en el entorno internacional (ventas de exportación); sin embargo, el escenario derivado de COVID-19 representa importantes preocupaciones para las empresas.

El seguro de crédito es una protección que se brinda a las empresas que venden a crédito ante los riesgos de no pago, insolvencia, concurso mercantil de sus clientes o mora prolongada que es el caso que más aplica en México y que ocurre cuando un cliente no cubrió el pago de una factura en el tiempo establecido en el mismo contrato.

Ante el impacto económico que se deriva de la pandemia de coronavirus, las empresas que ya cuentan con un seguro de crédito temen atrasos de pagos por parte de sus compradores, lo cual pudiera afectar seriamente su negocio al disminuir el flujo de efectivo, reducir la rotación de inventarios o dañar las calificaciones crediticias con una correspondiente afectación en su reputación.  Por supuesto, las empresas que son calificadas por las aseguradoras de crédito, están preocupadas por la calificación que puedan obtener en estos momentos de tensión económica.

“Aunque la tendencia del sector asegurador de crédito será endurecer sus términos y condiciones tanto en contrataciones de seguro como en renovaciones, la buena noticia es que el compromiso de pago ante indemnizaciones se mantendrá ya que la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas regula la solvencia y compromiso de indemnizar de cada aseguradora. Podemos tener tranquilidad de que el sector asegurador en México está bien blindado para responder ante estos requerimientos derivados de la contingencia sanitaria”, indica Margarita Chávez, productora de seguro de crédito de Lockton México.

Para las empresas que ya tienen un seguro de crédito, las aseguradoras están siendo flexibles para extender prórrogas por las situaciones adversas que sus clientes enfrentan; sin embargo, a medida que avance la contingencia sanitaria, estas decisiones podrían irse ajustando.

En contraparte, algunos sectores están resultando más afectados que otros. El sector turístico, por ejemplo, ha sido uno de los más golpeados.  Estimaciones del Centro de Investigación y Competitividad Turística (CICOTUR) calcula afectaciones al sector que superan los 239 mil mdp a causa de la pandemia.  Otro ejemplo es el del sector automotriz con estimaciones de pérdidas por 110 mil mdp, de acuerdo al Senado de la República.  En este tipo de casos, las aseguradoras de crédito estimarán cuidadosamente sus cúmulos de riesgo. La estrategia será revisar con detalle las líneas de crédito de los clientes o compradores y podrían decidir eliminar aquellas que no se estén utilizando.

Pero qué pasa con las empresas que actualmente no tienen un seguro de crédito ¿será acaso un buen momento para adquirir esta protección? Aunque existe la posibilidad de asegurarse, evidentemente no estarían cubiertos los riesgos de clientes que ya tienen créditos vencidos. A pesar de este inconveniente, las empresas que han incrementado sus ventas como bienes de consumo, limpieza, agricultura, empresas de envío de mercancías, farmacéuticas o telecomunicaciones, están en mejor posición de adquirir un seguro de crédito.

“En este proceso de valoración, el diálogo con las empresas es muy importante. Lockton acompaña a sus clientes para medir el perfil de solvencia y liquidez de sus compradores potenciales. Para analizar oportunidades de negocio en el extranjero, brindamos asesoría sobre la situación política y socioeconómica de los países de interés.  Nuestra principal misión es reducir la incertidumbre, lograr el mejor costo-beneficio en la estrategia de otorgamiento de crédito y cuidar la relación comercial a largo plazo de nuestros clientes con sus compradores”, agrega Margarita Chávez.

Entre los principales beneficios que pueden obtener las empresas al adquirir un seguro de crédito, se encuentran:

  • La prima que se paga por el seguro es 100% deducible de impuestos.
  • Protección de los ingresos derivados de las ventas a crédito.
  • Visibilidad sobre información crediticia confiable de los clientes a quienes se les vende a crédito.
  • Posibilidad de alcanzar mayores ventas por cambiar la estrategia de compra de contado a una estrategia de mayores ventas a crédito, pero con disminución del riesgo de no pago.
  • Dispersión de riesgos/ clientes para desarrollar clientes potenciales,
  • Delegación de la gestión de cobranza ante escenarios de insolvencia,
  • Agiliza el desarrollo de clientes potenciales y la lealtad con los ya existentes

En este contexto de emergencia sanitaria, adquirir un seguro de crédito sí es posible. Por ello, Lockton, el corredor y consultor privado de seguros más grande del mundo, acompaña a las empresas a tomar las mejores decisiones en estos momentos de incertidumbre económica.