¡A ver, familia! Ya andan vueltos locos buscando el juguete de moda o el videojuego que cuesta medio riñón para el 30 de abril. Pero escúchenme bien: si no le enseñan a sus hijos el valor del dinero, no les están dando un regalo, les están heredando una deuda futura.
¿Qué es la educación financiera para niños? No es ponerlos a leer la sección de finanzas, es enseñarles que el dinero no sale de una maquinita en la pared o es gratis en el cajero automático. Para comenzar a fomentar buenos hábitos financieros les propongo dos cosas que pueden darse desde que el niño tiene noción del dinero, alrededor de los cuatro años.
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El domingo con propósito: Dejen de darles dinero «porque sí». Denles una pequeña comisión por tareas extraordinarias (no por tender su cama, ¡eso es su obligación!). Los niños van aprendiendo que el dinero tiene un costo también.
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Las tres alcancías: Pueden enseñar el método de Ahorrar, Gastar y Compartir. Si el niño quiere un juguete caro, que aprenda que tiene que sacrificar el dulce de hoy para el tesoro de mañana. Igualmente deben aprender a tomar decisiones, y para eso estás tú, para que le ayudes a sopesar costo vs beneficio. Y compartir siempre es una buena idea, empatizar con quien tiene menos y si se puede, ayudarle de buena voluntad.
Saber Gastar es un hábito, y si no lo aprenden de morritos, de grandes van a andar pariendo chayotes con la tarjeta de crédito.