Debido al desempleo provocado por la pandemia, los retiros de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) se han mantenido al alza. Datos de la Comisión Nacional del Sistema de ahorro para el Retiro (Consar) indican que, en el periodo de enero a junio del presente año, se registraron 938 mil retiros por parte de empleados que llevan más de 46 días sin cotizar a su Afore.

Datos también de la Consar señalan que, durante julio, los trabajadores retiraron de sus Afores mil 993.1 millones de pesos, 85% más que en el mismo periodo de 2019 cuando ascendieron a mil 76.7 millones de pesos, asimismo, el monto de retiros parciales por desempleo de las Afores también fue el más alto para el acumulado de los primeros siete meses del año, al sumar 10 mil 563 millones de pesos, 64% más con respecto al primer semestre de 2019, cuando se retiró 6 mil 430.4 millones de pesos.

“El dinero con el que contamos en la Afore es nuestro, y tan nuestro es, que podemos recurrir a una parte de estos recursos cuando en nuestra vida ocurran dos circunstancias: matrimonio o desempleo”, comenta Ana María Montes, Directora de Consultoría Actuarial de Lockton México.

Por ello Lockton recomienda a todas aquellas personas que se vieron en la necesidad de retirar dinero de su cuenta individual, devolverlo una vez que se tenga un nuevo empleo.

“Imaginemos el caso de una persona que comenzó a cotizar por primera vez en el Seguro Social a partir de julio de 1997. Antes de perder su empleo, a inicios de 2020, cotizaba con un salario de $13,600 pesos mensuales (aprox. 5 UMAs) y tenía 750 semanas cotizadas ante el IMSS (poco más de 14 años). Esta persona tenía un monto acumulado en su AFORE[1] de $252,000 pesos. La persona solicitó un retiro por desempleo al inicio de la cuarentena y el monto que le autorizaron retirar fue de $31,000. Esto le implicó una reducción de 92 semanas de cotización”, comenta Ana María Montes.

Al tramitar su jubilación ante el IMSS, esta persona se enfrentaría con lo siguiente:

SITUACIÓN POR NO DEVOLVER LOS RECURSOS SITUACIÓN POR DEVOLVER LOS RECURSOS
Le negarían el derecho a una pensión mensual por no tener el mínimo de semanas cotizadas (750 semanas en 2021). Aunque tendría derecho a recibir el monto acumulado en su AFORE por $221,000. Al devolver los recursos se le restituyen las 92 semanas y con ello tiene derecho a recibir una pensión mínima garantizada de $5,770 mensuales.

 

Pierde el derecho a recibir atención médica de por vida, porque sus semanas de cotización son menos de 750. Tendría derecho a recibir atención médica de por vida. Es importante tomar en cuenta que el costo de cualquier intervención quirúrgica supera los $31,000 que retiró de su cuenta individual.

“La pensión que tendría derecho el trabajador ($5,770), en realidad representa un beneficio del orden de $1.3 millones a $1.5 millones. El beneficio por el servicio médico de por vida, en términos conservadores, equivale a $2 millones de pesos por persona, si consideramos que al contar con 750 semanas de cotización garantizamos el servicio médico de por vida para el pensionado y su cónyuge, este beneficio equivale a $4 millones. Es decir, si tomamos en cuenta el valor de la pensión por $1.3 millones y el del servicio médico por $4 millones, el hecho de recuperar $31,000 de la Afore, puede poner en riesgo recibir en el largo plazo el equivalente a $5.3 millones”, señala Ana María Montes.

Mediante este ejercicio, Lockton confirma que es indispensable que las personas que han hecho retiros anticipados tomen en cuenta reintegrarlo para no poner en riesgo su situación financiera y de salud en tu vejez.

Condiciones mínimas requeridas por la ley del Seguro Social para tener derecho a una pensión

 Antes de solicitar un retiro anticipado de Afore, Lockton recomienda también tener en cuenta las condiciones mínimas requeridas para tener derecho a una pensión mensual:

Ley 1973, aplica para todos aquellos que cotizaron por primera vez al IMSS antes de julio de 1997:

  1. Tener un mínimo de 60 años de edad cumplidos
  2. Tener un mínimo de 500 semanas cotizadas y reconocidas por parte del IMSS
  3. Estar en el periodo de conservación de derechos (no haber dejado de cotizar al IMSS más tiempo del equivalente a la cuarta parte del tiempo que tienes como semanas cotizadas)

“De la ley de 1973 es importante tener en cuenta que la pensión mensual a recibir depende del salario de cotización registrado en las últimas 250 semanas cotizadas, de la edad y del número de semanas cotizadas ante el IMSS. Una vez que se tiene el mínimo de 500 semanas cotizadas, por cada año adicional de cotización (52 semanas) la pensión se incrementa en promedio 2%. En la medida en que logremos acreditar el mayor número de semanas de cotización, se puede obtener una mejor pensión mensual bajo la Ley de 1973 del Seguro Social”, comenta Ana María Montes.

Ley 1997, aplica para todos aquellos que cotizaron por primera vez al IMSS a partir de julio de 1997:

  1. Tener un mínimo de 60 años de edad cumplidos
  2. Tener un mínimo de 1,000 semanas cotizadas y reconocidas por parte del IMSS

Para la ley de 1997 se estableció un periodo de transición donde se requerirá un menor número de semanas cotizadas para tener derecho a la pensión, conforme a la tabla que se muestra a continuación:

A partir de 2031, las semanas mínimas requeridas se mantendrán en 1,000.

Mediante el área de consultoría actuarial, Lockton se especializa en el diseño e implementación de Planes de Jubilación para las empresas acordes a las tendencias del mercado, a la filosofía de cada cliente y con apego a los lineamientos legales y fiscales aplicables, teniendo como objetivo que cada uno de sus clientes tenga el plan de jubilación que maximice su paquete de prestaciones.