• Ante la situación extraordinaria causada con motivo de la pandemia generada por el virus denominado COVID-19
    • Ante la situación extraordinaria causada con motivo de la pandemia generada por el virus denominado COVID-19, la CNBV hizo llegar a la ABM una recomendación acerca del pago de dividendos, recompra de acciones y otros beneficios para los accionistas de las instituciones bancarias.
    • Se recomienda a las instituciones bancarias que determinen decretar dividendos, que los mismos no excedan del 25 por ciento del monto neto de la suma de los resultados obtenidos en 2019 y 2020, estableciéndose al respecto diversos lineamientos.
    • La emisión de esta recomendación reconoce que el dividendo es derecho económico de los accionistas, sin dejar de tomar en consideración que las instituciones no deben de afectar su capacidad de absorber las potenciales pérdidas que pudieran presentarse como resultado en algunos escenarios de la pandemia generada por el virus COVID-19 y que, asimismo, requieren contar con recursos económicos suficientes para apoyar el financiamiento a la economía.

    La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), recomienda que, ante la situación extraordinaria causada con motivo de la pandemia del virus COVID-19, y con el objetivo de que las instituciones de banca múltiple puedan continuar con su compromiso de apoyar la economía, conservar su capital y absorber posibles pérdidas que puedan generarse en algunos escenarios con motivo de dicha contingencia sanitaria, las instituciones que así lo determinen y se encuentren en cumplimiento de la normativa aplicable, decreten el pago de dividendos por lo que respecta a los ejercicios fiscales de 2019 y 2020, de acuerdo con los siguientes lineamientos:

    • Las instituciones de banca múltiple podrán decretar dividendos hasta por el 25 por ciento del monto (neto en su caso) de la suma de los resultados obtenidos en 2019 y 2020, sujeto a las siguientes restricciones:
      • Los Ejercicios de Suficiencia de Capital (ESC) para los años 2021 y 2022, deberán mostrar que la institución no estará sujeta a plan de acción preventivo para mantener los niveles mínimos de capital regulatorio.
      • Las instituciones que no hayan previsto el pago de dividendos en los ESC para el año 2021, y que pretendan hacer alguna distribución durante el presente ejercicio, previamente deberán justificar ante la CNBV el cambio de decisión, detallando el impacto en las proyecciones originalmente presentadas tanto del escenario supervisor base como del adverso.
      • El Índice de Capitalización (ICAP), calculado inmediatamente después de decretarse los dividendos, no deberá ser inferior al 13 por ciento.
      • Deberán entregar a la CNBV un Informe en el que se demuestre que las reservas para riesgo crediticio, incluyendo las reservas adicionales, son suficientes para soportar las pérdidas esperadas para el año siguiente al decreto de dividendos.
      • En el cálculo de los dividendos a distribuir con relación a las utilidades de año 2019, deberán restarse los dividendos efectivamente pagados durante el ejercicio 2020.
      • Tratándose de instituciones de importancia sistémica local, éstas deberán justificar previamente a la Comisión que el nivel de dividendos que desean decretar es coherente con una estrategia encaminada a cumplir con el índice de capitalización mínimo que se requerirá con la entrada en vigor de las reglas de TLAC (Total Loss-Absorbing Capacity).
    • Los Lineamientos anteriormente mencionados serán aplicables tanto al pago de dividendos, como para cualquier mecanismo o acto que implique una transferencia de beneficios patrimoniales a los accionistas; o bien, asumir el compromiso irrevocable de pagarlos por lo que respecta a los ejercicios fiscales de 2019 y 2020, incluyendo la distribución de reservas.
    • Los Lineamientos serán aplicables para el caso de recompras de acciones o cualquier otro mecanismo tendiente a recompensar a los accionistas.

    Cualquier institución de crédito o grupo financiero que pretenda no seguir esta recomendación, deberá dar aviso por escrito a la CNBV dentro de los siguientes siete días hábiles a la fecha de emisión de la recomendación, suscrito por su director general, explicando las razones por las cuales determina no cumplir con la recomendación.  Dicha decisión y sus razones serán hechas del conocimiento público.

    La recomendación emitida por la CNBV en materia de pago de dividendos de las instituciones bancarias está fundamentada, entre otras, en las siguientes consideraciones:

    1. La CNBV, ante la situación extraordinaria causada con motivo de la pandemia generada por el virus COVID-19,  en marzo del 2020 recomendó a las instituciones de crédito, a través de la Asociación de Bancos de México, A.C., (ABM), se abstuvieran de acordar el pago a los accionistas de dividendos provenientes de la institución de banca múltiple, así como cualquier mecanismo o acto que implicase una transferencia de beneficios patrimoniales a éstos, o asumir el compromiso irrevocable de pagarlos por lo que respecta a los ejercicios fiscales de 2019 y 2020, incluyendo la distribución de reservas. En caso de que la institución de banca múltiple perteneciera a un grupo financiero, la medida incluía a la sociedad controladora del grupo correspondiente, así como a las entidades financieras o sociedades que formasen parte del mismo, recomendándose igualmente se abstuviesen de llevar a cabo recompras de acciones o cualquier otro mecanismo tendiente a recompensar a los accionistas.
    2. Si bien persisten elementos de incertidumbre asociados con la duración del impacto de la pandemia, y se requiere capital para seguir apoyando el crecimiento vía el otorgamiento del crédito, también se considera que el sistema bancario mexicano en su conjunto tiene la fortaleza y capacidad para hacer frente a los retos que aún se tienen con motivo de la pandemia generada por el virus denominado COVID-19.
    3. Aunque el capital disminuye como consecuencia de la distribución de dividendos, este hecho no afecta la solvencia de una entidad cuando se han acumulado suficientes recursos propios en ejercicios anteriores.
    4. El Banco Central Europeo y los bancos centrales y autoridades de supervisión bancaria de diversos países han flexibilizado las restricciones inicialmente establecidas en materia de pago de dividendos.
    5. El dividendo es la principal fuente de rentabilidad de las acciones.