Si estás leyendo esto, probablemente ya tienes ese rectángulo de plástico en tu cartera y te da el mismo miedo que un examen sorpresa de cálculo. No te culpo. Nos han enseñado que las tarjetas de crédito son «el diablo», pero la realidad es que el diablo es no saber leer el contrato.
La tarjeta de crédito no es dinero extra. Repite conmigo: No es un aumento de sueldo. Es una herramienta de pago. Y si la usas bien, el banco te está prestando dinero gratis por hasta 50 días.
Aquí te dejo los 4 pilares para que tú domines a la tarjeta y no ella a ti:
1. Las dos fechas que te salvarán la vida
Este es el punto donde el 90% de la gente se pierde.
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Fecha de Corte: Es el día que el banco hace la cuenta de lo que gastaste en el mes. Imagina que el banco cierra tu «cuenta del súper» ese día.
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Fecha Límite de Pago: Suele ser 20 días después de la fecha de corte. Es el último momento para pagar sin que te cobren multas o intereses.
Pro-tip: Paga unos días ANTES de la fecha límite para evitar contratiempos del sistema.
2. El «Pago Mínimo» es una trampa (con alfombra roja)
El banco siempre te va a decir: «Si no puedes pagar todo, al menos págame este poquito». ¡Cuidado! El pago mínimo solo sirve para que el banco no reporte que eres un deudor moroso, pero el resto de tu deuda se queda generando intereses diarios. Es una bola de nieve que nunca deja de crecer.
Regla de oro: Siempre, pero siempre, trata de ser «Totalero» (pagar el total de lo que dice «Pago para no generar intereses»).
3. Meses Sin Intereses (MSI): El peligro de la acumulación
Los MSI son maravillosos para comprar un refrigerador o una laptop, cosas que duran años. Pero si empiezas a comprar el súper, la cena del viernes y los zapatos a meses, vas a llegar a un punto donde la suma de todos esos «paguitos» será mayor que tu sueldo.
Consejo de Gianco: No tengas más de 3 compras a meses al mismo tiempo.
4. El CAT no es un gato
El Costo Anual Total (CAT) es el indicador que te dice qué tan cara es tu tarjeta sumando intereses, anualidad y comisiones. Si tu tarjeta tiene un CAT del 70% o más, estás jugando con fuego. Busca siempre tarjetas con el CAT más bajo posible si sabes que alguna vez podrías no pagar el total.
La tarjeta de crédito es como un cuchillo: en manos de un chef, sirve para crear maravillas; en manos de alguien que no sabe usarlo, solo sirve para cortarse.
Úsala para lo que ya tienes el dinero en la cuenta, aprovecha los puntos o recompensas, paga a tiempo y verás cómo tu historial crediticio te abre las puertas para cosas más grandes (como tu casa o tu negocio).
¿Tienes dudas sobre algún término de tu estado de cuenta?