• México ocupa en  el primero lugar en América Latina en materia de Fideicomisos
  • BIM se encuentra entre los 20 bancos fiduciarios más importantes del país.
La pandemia y las consecuencias derivadas de la misma, se han convertido para los diferentes rubros sociales, una herida aún lacerante, que pretende no dar tregua. La economía internacional ha sufrido un revés sin precedentes, es por ello que a más de un año de iniciado el confinamiento es necesario echar mano de recursos tan nobles como lo son los fideicomisos.

Para Ernesto Fragoso Montaño, Director Corporativo Fiduciario y Banca Patrimonial de Banco Inmobiliario Mexicano. del Banco Inmobiliario Mexicano, las dificultades a las que hoy nos enfrentamos se deben convertir en áreas de oportunidad.

“Después de meses convulsos, donde la pandemia vino a descolocar a las diferentes esferas a nivel internacional, es momento de optar por instrumentos que sean un bálsamo para los sectores dañados, desde mi trinchera puedo referirme al terreno financiero, especialmente a los fideicomisos, que presentan grandes ventajas y debemos aprovecharlas “; comentó Ernesto Fragoso.

El Fideicomiso, es un contrato a través del cual se aportan bienes o derechos que podrían ser inmuebles, recursos, muebles, derechos, entre otros para destinarse a determinados fines que acuerden las partes, la Institución fiduciaria recibe esos bienes y ejecuta los fines apegándose única y exclusivamente a lo pactado en el fideicomiso.

Los fines y tipos de fideicomisos, pueden ser tan diversos y plurales como las necesidades de los clientes, de ahí que los fideicomisos son trajes a la medida, así tenemos que los fideicomisos son un medio ideal para asociarse en proyectos de inversión inmobiliaria, donde dueños de tierra aportan inmuebles y los desarrolladores aportan su expertise y se asocian en un Fideicomiso para desarrollar vivienda, parques industriales, plazas comerciales, complejos mixtos, entre muchos otros proyectos, en estos fideicomisos hay un alta eficiencia en las tesorerías y flujos del proyecto, se hace más rentable, dado que el pago de la tierra se posterga y se liquida regularmente al final contras las ventas de las unidades resultantes del proyecto, y así mismo con el tema de impuestos que bajo ciertos requisitos legales podría tener una eficiencia fiscal  con bajo o nulo costo fiscal. Estamos atendiendo a muchos clientes que requieren hacer Fideicomisos de Planeación Patrimonial, a través de los cuales los clientes aportan inmuebles, recursos, derechos, acciones y cualquier clase de bienes para que el Fiduciario los distribuya al cumplimiento de cierto plazo o condición o bien al ocurrir el fallecimiento del Fideicomitente fundador, con lo cual se evitan largos y costos juicios testamentarios, se blindan los activos, estos esquemas no tienen un impacto fiscal y lo más importante se preserva la convivencia familiar, pensamos que los Juicios Testamentarios dividen y los Fideicomisos unen a las familias, destacó Fragoso Montaño, Director Corporativo Fiduciario y Banca Patrimonial de Banco Inmobiliario Mexicano.

Actualmente BIM tiene en su cartera más de 33 mil millones de pesos de activos administrados en fideicomisos lo que posiciona a  BIM entre los 20 bancos fiduciarios más importantes del país.

Y es que, en este mismo tenor, bajo la lupa nacional, México es uno de los jugadores más importantes en materia de Fideicomisos, en activos administrados ocupa el primer lugar en América Latina.

“Tenemos una perspectiva altamente positiva para el segundo semestre del 2021, y lo destacamos gracias al buen comportamiento de nuestra cartera y del negocio fiduciario observado en el primer trimestre de este año, la pandemia nos ha mostrado los frágiles que somos los seres humanos, y con ello muchos de nuestros clientes han dejado de postergar proyectos de inversión, proyectos inmobiliarios, fideicomisos fondos educacionales para hijos y nietos con eficiencia fiscal, y esquemas de planeación patrimonial con fines testamentarios, de igual forma estamos observando bastantes esquemas en Fideicomisos Accionarios donde se fijan reglas de sucesión de las empresas para una segunda o tercera generación”; finalizó Ernesto Fragoso Montaño, Director Corporativo Fiduciario y Banca Patrimonial de Banco Inmobiliario Mexicano.