Si tienes hijos pequeños, seguramente ya te dio «el frío» de pensar cuánto va a costar la universidad en 10 o 15 años. La inflación educativa es una de las más agresivas, y ahorrar «debajo del colchón» es la receta perfecta para no llegar a la meta.
Hoy vamos a poner a competir las dos herramientas más populares para blindar la educación de tus hijos.
1. El Seguro Educativo
Es un contrato con una aseguradora donde te comprometes a pagar una prima durante cierto tiempo para que, al cumplir los 18 años, tu hijo reciba una suma garantizada.
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Lo bueno: Tiene un componente de protección. Si tú llegas a faltar o sufres una invalidez, la aseguradora sigue pagando las primas o entrega el dinero en ese momento. Es «dinero sí o sí».
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Lo malo: Son rígidos. Si dejas de pagar, las penalizaciones son fuertes. Además, las comisiones suelen ser más altas porque estás pagando el seguro de vida incluido.
2. Fondo de Inversión Propio
Aquí tú abres una cuenta en una casa de bolsa o plataforma de inversión y compras activos (Cetes, ETFs, acciones) de manera constante.
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Lo bueno: Flexibilidad total y menores costos. Si un mes no puedes aportar, no pasa nada (aunque te retrasas en la meta). Históricamente, una buena cartera de inversión puede dar rendimientos superiores a los de un seguro.
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Lo malo: No tiene seguro de vida. Si tú faltas, el ahorro se queda donde lo dejaste. Además, requiere de una disciplina de hierro para no tocar ese dinero para «emergencias» o vacaciones.
El comparativo rápido (básico)*
| Característica | Seguro Educativo | Fondo de Inversión |
| Garantía | Suma fija asegurada | Depende del mercado |
| Protección | Incluye seguro de vida/invalidez | No incluye (debes contratarlo aparte) |
| Flexibilidad | Baja (pagos forzosos) | Alta (tú decides cuánto y cuándo) |
| Costo | Comisiones más altas | Comisiones bajas |
*Analiza tus propias opciones según tus objetivos
¿Cuál elegir?
No hay una respuesta única, pero aquí te va mi «regaño» financiero de hoy:
Si eres de los que se gasta el dinero en cuanto lo ve en la cuenta, vete por el Seguro Educativo; la «obligación» de pagar te ayudará a cumplir.
Si ya tienes un seguro de vida por otro lado y eres disciplinado con tus inversiones, un Fondo de Inversión te dará más libertad y probablemente más dinero al final del camino.
Lo único que NO puedes hacer es no hacer nada. El tiempo es tu mejor aliado o tu peor enemigo en el ahorro educativo.