(antes de la luna de miel)
Foto: Mikhail Nilov
Felicidades, ya se dieron el «sí», ya bailaron el vals y ya tienen las fotos de la boda. Pero antes de que se suban al avión para la luna de miel, hay una conversación que es mucho más importante que elegir el destino del viaje: ¿Cómo vamos a manejar el dinero?
Parece poco romántico, lo sé. Pero hablar de finanzas es, en realidad, un acto de amor y confianza profunda. Aquí les dejo la guía para tener esa primera «cita financiera» sin terminar en divorcio antes del primer aniversario.
1. El clóset de los esqueletos financieros
Antes de unir sus vidas, tienen que unir sus realidades. Es momento de poner las cartas sobre la mesa: ¿Quién debe qué?
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No se trata de juzgar, sino de saber dónde están parados. Si uno tiene una deuda de tarjeta de crédito y el otro tiene ahorros, necesitan un plan. Las deudas de uno ahora afectan la capacidad de ambos para comprar una casa o irse de vacaciones. Transparencia total.
2. ¿Míos, tuyos o nuestros?
No hay una regla de oro, pero hay tres caminos comunes:
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Fondo común: Todo el dinero entra a una misma cuenta y de ahí sale todo. Requiere mucha comunicación y confianza.
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Cuentas separadas y fondo común: Cada quien mantiene su cuenta, pero ambos aportan un porcentaje a una cuenta conjunta para los gastos del hogar (renta, súper, servicios).
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Proporcionalidad: Si uno gana más que el otro, ¿deben pagar 50/50 o de forma proporcional a su sueldo? Decidan qué se siente «justo» para ambos.
3. Los límites de «gasto libre»
Para evitar peleas del tipo: «¿Por qué te compraste esos tenis si tenemos que pagar la luz?», establezcan un monto de gasto libre. Un monto que cada uno puede gastar al mes en lo que quiera sin tener que pedir permiso o dar explicaciones. La autonomía financiera dentro del matrimonio es salud mental.
4. Metas en común (El «Para qué»)
El dinero es más fácil de manejar cuando tiene un nombre. ¿Quieren comprar una casa en dos años? ¿Quieren un fondo para el primer hijo? ¿Quieren viajar cada aniversario? Si tienen metas claras, dejar de gastar en tonterías hoy cobra sentido porque están construyendo su futuro juntos.
5. El fondo de emergencia «Doble»
Si antes necesitabas un fondo para ti solo, ahora son dos. La regla: necesitan al menos 3 meses de sus gastos fijos combinados en una cuenta de fácil acceso. Eso les dará la paz de saber que, si uno pierde el trabajo, el equipo sigue a flote.
Hablar de dinero no es falta de amor; es exceso de inteligencia. No dejen que el tema financiero sea un tabú. Tengan esta charla con un café (o una copa de vino) y diseñen el equipo financiero que quieren ser.
¿Ustedes ya tuvieron esta plática o prefieren dejarlo a la suerte?