Este miércoles el Banco de México presentó un informe trimestral de las finanzas mexicanas del primer el periodo enero-marzo 2021, algunos de los datos más significativos sobre las Condiciones Externas de la economía global se presenta a continuación.

En un entorno de afectaciones económicas y financieras considerables y de elevada incertidumbre, derivado de los choques ocasionados por la pandemia de COVID-19, el Banco de México sigue una estrategia oportuna y prudente que
incorpora los acontecimientos más recientes y toda la información disponible. Esto a fin de establecer una postura monetaria que conduzca a una convergencia
ordenada y sostenida de la inflación a la meta de 3% en el horizonte de pronóstico. Así, durante 2020 y en el periodo que se reporta en este Informe, la política monetaria ha procurado que el ajuste de los precios relativos, los mercados financieros y la economía nacional a este complejo entorno sea ordenado, manteniendo a las expectativas de inflación ancladas cerca de la meta de inflación del Banco de México.

En cuanto al entorno externo, la pandemia de COVID-19 provocó, inicialmente, una caída generalizada y profunda de la actividad económica mundial. A partir del tercer trimestre de 2020 se ha venido observando una recuperación de la actividad
económica global, aunque esta ha sido marcadamente heterogénea entre sectores y países.

Dicha heterogeneidad en el proceso de recuperación se ha acentuado en el periodo que cubre este Informe. En Estados Unidos se ha presentado una
reactivación vigorosa, reflejando los avances en el proceso de vacunación y la aprobación de estímulos fiscales sin precedentes, mientras que en otras
economías avanzadas se ha registrado un crecimiento más lento y, en algunos casos, incluso una contracción.

La producción industrial y el comercio internacional han seguido expandiéndose de manera sostenida, alcanzando, en general, niveles superiores a los observados previos a la pandemia, mientras que el sector servicios ha registrado un
proceso de recuperación más lento, que se ha fortalecido recientemente.

Los choques ocasionados por la pandemia de COVID-19 provocaron un entorno de importantes afectaciones económicas y financieras y de elevada incertidumbre.

Ante ello se presentó un choque financiero que implicó:

  • Mayor aversión al riesgo global.
  • Salidas de capitales.
  • Depreciación cambiaria.
  • Aumento de tasas de interés.
  • Aumento del riesgo soberano.

En la Oferta, el choque se presentó así:

  • Suspensión de actividades productivas.
    Afectación: Cadenas globales de valor y  Servicios presenciales.

Por su parte, la demanda tuvo estos estragos:

  • Menores ingresos de hogares y empresas.
  • Recomposición del gasto de los hogares.

La actividad económica global continúa recuperándose a un ritmo heterogéneo entre países y sectores. Se observa una mayor recuperación de la producción industrial y del comercio mundial, mientras que los servicios tiene una recuperación relativamente más lenta, que se ha acelerado recientemente.

Los organismos internacionales han revisado al alza sus estimaciones de crecimiento, considerando el avance esperado en el proceso de vacunación y las medidas de estímulo fiscal anunciadas en algunas economías avanzadas, particularmente en Estados Unidos.

Los precios internacionales de las materias primas registraron incrementos durante la mayor parte del periodo que cubre este Informe y con episodios de volatilidad.

La inflación global aumentó, reflejando las presiones recientes en los precios de materias primas, especialmente de los energéticos, los efectos de una baja base de comparación y algunas presiones de costos. Las expectativas de inflación aumentaron ligeramente en el año.

Los bancos centrales de las principales economías avanzadas reiteraron que mantendrán posturas monetarias acomodaticias. El tamaño de los estímulos fiscales en Estados Unidos contribuiría a una sólida recuperación y se prevé un impacto inflacionario transitorio con mayores riesgos para los mercados financieros.

En general, durante el presente año los mercados financieros internacionales registraron un comportamiento favorable. No obstante, entre mediados de febrero y mediados de marzo se observó un episodio de volatilidad y un apretamiento en las condiciones financieras globales asociado a los incrementos en las tasas de interés de largo plazo en Estados Unidos.

En lo que va del año, se registraron entradas netas de capital en las economías emergentes, aunque 2/3 partes de ellas las recibió China. Los tipos de cambio en estas economías registraron episodios de volatilidad, mostrando movimientos mixtos a partir de abril.