Hacer un plan financiero es ahorrar, invertir, tener un fondo de emergencias, tener un seguro, etc. Muchos me dicen: «Sí, muy bonito Gianco, ¿pero de dónde saco para tanto?». Aquí no hay hilo negro, lo que hay es falta de orden. Para subir esta escalera sin que te falte el aire, vamos a aplicar la Regla de la Cascada, un método que puede servirte.
1. Separa el «Impuesto a la Seguridad» (10%) Antes de pagar la luz, el gas o el internet, te vas a pagar a ti mismo. El 10% de lo que recibas se va directo a una cuenta que no tenga tarjeta de débito.
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Si estás en el Escalón 1: Todo ese 10% va al Fondo de Emergencia hasta que llenes 3 meses de gastos.
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Si ya llenaste el fondo: Ese mismo 10% ahora se «derrama» automáticamente al siguiente escalón (deudas o retiro).
2. El «Filtro de las 48 Horas» Para que la cartera no te arda, antes de comprar cualquier «oferta» que no sea comida o medicina, te vas a esperar dos días. Si a las 48 horas sigues pensando que lo necesitas, lo compras. Te vas a dar cuenta de que el 80% de tus «necesidades» eran puras ganas de gastar a lo menso. Ese dinero que no gastaste, lo mandas al escalón donde estés parado.
3. Programación Automática: No confíes en tu fuerza de voluntad, porque es bien traicionera. Entra a tu app bancaria y programa una transferencia automática el día que te pagan. Que el dinero se mueva solo hacia tu ahorro o hacia el pago de capital de la deuda. Si no lo ves en tu cuenta principal, no te lo gastas. ¡Santo remedio!
4. La Revisión del Domingo Tómate 15 minutos el domingo para ver cuánto te queda y cuánto vas a gastar la semana que entra. Si ves que el escalón se te está moviendo, apriétate el cinturón tres días y vuelve al orden.
No quieras llenar todos los botes de agua al mismo tiempo porque vas a terminar con pura humedad y nada de líquido. Llena uno, tápalo bien (que no tenga fugas) y pásate al que sigue. ¡Esa es la verdadera libertad financiera!