• El semáforo amarillo elimina algunas restricciones para el sector restaurantero, aunque se mantiene el aforo de 40% en interiores con horario restringido

El semáforo amarillo ha permitido retomar diversas actividades y aunque persisten las restricciones, los restaurantes deben aprovechar la oportunidad de fortalecer el conocimiento de sus clientes, así como sus herramientas tecnológicas que les permitan cumplir y evolucionar sus objetivos de negocio. 

“Vemos dos velocidades en el sector: los negocios que han avanzado en la digitalización como una forma de relacionarse más cercanamente con su cliente recabando información y utilizando los datos para fortalecer tanto los productos como las experiencias que le acompañan; por otro lado, aquellos que han optado por mantener un esquema más tradicional, con la expectativa de regresar a plena capacidad poco a poco, lo que se percibe difícil si consideramos que prevalecen restricciones de aforo y horario en semáforo amarillo”, consideró Atenea González, Country Manager de la startup chilena Justo.

Dentro de las principales tendencias de reconversión, la start up chilena Justo ha observado que todas parten de la adopción de herramientas tecnológicas autoadministrables, ya que tener información y data permite a los negocios poder calcular mejor los riesgos de nuevos formatos, como aquellos establecimientos que se han enfocado a ofrecer sólo alimentos a domicilio; nuevas líneas de negocio complementarias u optar por especializarse en un nicho de mercado. 

Contar con una plataforma digital autoadministrable ha democratizado para los pequeños restaurantes las ventajas de tener un canal de venta que evoluciona y se ajusta a sus necesidades. Donde con una estrategia en conjunto de complementos de marketing digital y apoyo para “la última milla”, permite una mayor rentabilidad, en especial si tomamos en cuenta que de acuerdo con Accenture, 91% de los consumidores se inclinan a comprarle a marcas que los reconocen, recuerdan y ofrecen ofertas y recomendaciones relevantes.

De hecho, la tendencia más visible en la nueva normalidad es que aún con los cambios al semáforo verde, el cambio en el consumidor va a mantenerse, lo que nos conforma un esquema híbrido donde las ventas online tendrán un impacto preponderante, incluso en beneficio de la recuperación del propio sector. 

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO),  el e-commerce alcanzó ventas por 316 mil millones de pesos en 2020, un aumento de 81% en comparación con 2019. Además, prevé que Hot Sale -que se llevará a cabo del 23 al 31 de mayo-  iguale la cifra de ventas de 2020 cuando alcanzó los 20 mil 100 millones de pesos, además de un 14% de nuevos compradores.