Muchos creen que ser soltero es tener «licencia para gastar» porque no hay que pagar colegiaturas ni pañales. Se les olvida que, como no hay un segundo ingreso en casa, si ustedes no ahorran, nadie lo va a hacer por ustedes. Ser soltero es la oportunidad de oro para construir un patrimonio sólido, pero si se la pasan de «viva la virgen», gastando en cenas, viajes de último minuto y suscripciones que ni ven, el futuro les va a salir muy caro.
Aquí les dejo las estrategias que deben aplicar hoy mismo, para que su soltería sea sinónimo de libertad y no de deudas:
1. El Fondo de Emergencia es tu mejor amigo
Como soltero, tú eres tu propio departamento de emergencias. Si te quedas sin chamba o el coche te deja tirado, no hay otra cartera que te respalde. Tu prioridad número uno es ahorrar de 3 a 6 meses de tus gastos fijos. No es una opción, es tu seguro de paz mental. Sin este fondo, estás a un imprevisto de regresar a vivir a casa de tus papás (y yo sé que no quieres eso).
2. Cuidado con el Impuesto a la Soltería
Si no se han dado cuenta, el mundo está diseñado para parejas. Las ofertas de súper son «al 2×1», los departamentos de una recámara son proporcionalmente más caros y las cuentas de luz no se dividen.
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La clave: Aprendan a comprar de forma inteligente. Si compran a granel porque «está barato» pero la mitad se les echa a perder en el refri, ¡están tirando dinero! Midan sus consumos y no caigan en la trampa del marketing.
3. Automatiza tu libertad financiera
No esperen a que «les sobre» dinero al final del mes, porque ¡nunca les va a sobrar! La tentación de salir con los amigos o comprarse ese gadget nuevo siempre va a estar ahí.
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La estrategia: Programen un retiro automático de su cuenta apenas reciban su sueldo. Que ese dinero se vaya directo a Cetes o a una inversión antes de que ustedes puedan siquiera pensar en gastarlo. Si no lo ven, no lo gastan.
4. Inviertan en su «Yo» de 80 años
Ahorita están jóvenes y guapos, pero el tiempo vuela. Al no tener dependientes económicos, tienen una capacidad de ahorro e inversión que los casados envidian. Aprovechen el interés compuesto. Cada peso que inviertan hoy en su retiro vale diez veces más que el que quieran invertir a los 50 años. ¡Pónganse las pilas con un PPR o aportaciones voluntarias a su Afore!
5. No confundan «Darte un gusto» con «Darte un tiro en el pie»
Está bien salir y disfrutar, pero si cada fin de semana se gastan media quincena en el «antro» o en salidas innecesarias, no se están dando un gusto, se están robando a sí mismos su futuro. Definan un presupuesto de entretenimiento y ¡no se pasen ni un peso!
Ser soltero no es pretexto para ser un desordenado financiero. Al contrario, es el momento de demostrar que son capaces de gestionar su vida con madurez. El dinero no compra la felicidad, pero ¡ah, cómo ayuda a no tener dolores de cabeza!
Dejen de vivir al día y empiecen a construir su imperio personal. Porque el día de mañana, tengan pareja o no, la tranquilidad de una cuenta bancaria sana no tiene precio.