Pequeños, invisibles y casi parecen inofensivos, por eso ni los notas o no los pones en tu presupuesto, pero pueden ser letales para tu cartera.
1. Gastos Hormiga 🐜
Son esos pequeños gastos diarios que parecen inofensivos porque cuestan poquito, pero que al sumarlos al mes, son una fortuna.
-
La clave: Son conscientes (tú decides comprarlos en el momento), pero subestimados.
-
Ejemplos: El cafecito de la sirena, el chicle, la propina extra, el refresco, el snack de la tienda.
-
El daño: Son el «goteo» constante que no te deja ahorrar.
2. Gastos Fantasma 👻
Son gastos que no ves porque están automatizados; se cobran solitos a tu tarjeta y muchas veces ya ni te acuerdas de que existen.
-
La clave: Son recurrentes y «olvidados». Te das cuenta de que están ahí hasta que revisas el estado de cuenta.
-
Ejemplos: La suscripción de streaming que no ves, la app de ejercicio que nunca abriste, el cargo por mantenimiento de una cuenta que no usas.
-
El daño: Dinero que se tira a la basura literalmente por algo que no consumes.
3. Gastos Vampiro 🧛♂️
Son los más traicioneros porque no los puedes evitar por completo, pero «succionan» más dinero del necesario por falta de mantenimiento o descuido.
-
La clave: Tienen que ver con el consumo ineficiente, sobre todo en el hogar.
-
Ejemplos: El cargador del cel que dejas conectado todo el día, la tele que se queda en «standby» con el foquito rojo prendido, una fuga de agua, o un refrigerador que ya no cierra bien y gasta luz de más.
-
El daño: Hacen que tus recibos de servicios lleguen mucho más caros de lo que debe