¿Has escuchado de los esquemas Ponzi y las pirámides financieras? Cuidad, podrían ser una estafa.

La historia comenzó con Charles Ponzi, quien en 1920 estafó a más de 10 mil residentes de Nueva Inglaterra, Estados Unidos, al ofrecerles invertir en un negocio con rendimientos considerables.

Los rendimientos prometidos rondaban alrededor del 50% en tan sólo 90 días, para la época, el tipo de interés anual de las cuentas bancarias rondaba el 5%. Por lo tanto la promesa era muy tentadora.

Sin embargo, al ahorrar en este tipo de esquemas o invertir en las llamadas pirámides puede correr el riesgo de perder tu dinero.

¿Cómo funciona?

El esquema piramidal es un mecanismo que promueve que cada persona participante invite a un grupo de, al menos, dos conocidos a invertir en un negocio determinado y cada uno de ellos a su vez involucre a otras dos personas y así sucesivamente.

Esto por lo general pierde impulso y termina en un gran fraude en el que se prometen elevados rendimientos a los participantes y, al final, únicamente los promotores de arriba de la pirámide, es decir, los que inician el negocio, son los únicos que sí reciben los recursos de las personas que participan después.

Este tipo de fraude ha sucedido en todo el mundo, prometiendo ganancias exageradas en dólares, criptomonedas o algún otro supuesto activo.

La verdadera opción es el ahorro y la inversión en instituciones formales.

Una ventaja de ello es que tu dinero está protegido por leyes nacionales.
Revisa que los productos financieros que adquieras estén validados, al menos, por la Condusef. Consulta en la siguiente liga: https://www.condusef.gob.mx/?p=registros