• El ecosistema fintech en México ha recaudado un capital por 1.3 mil millones de dólares en los últimos años.

  • Las instituciones de tecnología financieras no sólo transforman los servicios financieros también representan una alternativa para los inversionistas, sector con gran impacto y disrupción. 

Las finanzas y la tecnología son dos de las industrias más grandes del mundo, la combinación de ambas es disruptiva y representa una alternativa para los inversionistas en México, coincidieron Alberto Chaia, socio senior de McKinsey & Company México y Denis Yris, director del fondo de capital emprendedor WORTEV CAPITAL, en el webinar “Fintech: retos y oportunidades para un sector con alto potencial”.

Durante el último año se contabilizan 441 startups dentro del ecosistema fintech en México, lo que representó un crecimiento de 14% con respecto a los registros de 2019, según datos de Finnovista. Además el Transactional Track Record (TTR) refiere que el 59% de la inversión de Venture Capital fue destinada a este sector, posicionándolo como el más atractivo en 2020.

“El sector de la tecnología financiera está avanzando de muchas maneras, tanto a nivel local como internacional. De hecho, México fue el primer país de la región en establecer una normativa para estas entidades -Ley Fintech- que brinda certidumbre a la industria. Por ende, las instituciones de tecnología financieras son una alternativa interesante para invertir, pues se trata de un ecosistema con futuro que está cambiando el paradigma financiero”, puntualizó Denis Yris, fundador y director del fondo de capital.

Actualmente México ocupa el segundo lugar entre los países de la región que concentran mayor inversión para el financiamiento de empresas fintech, con alrededor de mil 300 millones de dólares, inversión que se concentra en subsectores tales como: préstamos, payments, crowdfunding y servicios financieros.

“A pesar del desafiante contexto, el ecosistema fintech representa una gran oportunidad, debido a que los mexicanos requieren de soluciones de financiamiento con métodos distintos a los que han prevalecido hasta hoy. Es necesario una mayor diversificación de las inversiones que se está haciendo en fintech; hay que trabajar más en crear oportunidades para el resto de los subsectores que conforman este ecosistema”, comentó Alberto Chaia, socio senior de la consultora McKinsey.

De manera particular, los servicios que ofrecen las fintech en el país con espacio para crecer son la gestión financiera para empresas: los bancos digitales, las criptomonedas y el blockchain y un nuevo sector poco explorado referente al mercado de divisas y remesas.

“La alternativa que ofrecen las fintech a los inversionistas promete mayores rendimientos dado que sus costos de operación son menores a comparación de otras opciones tradicionales en el sistema financiero. Representan una alternativa de diversificación importante de las inversiones, reduciendo el riesgo y aumentando la probabilidad de obtener mayores rendimientos”, puntualizó Yris.