Los cambios derivados de la pandemia que estamos viviendo suponen grandes desafíos para el sector asegurador, que este puede convertirse en oportunidades no sólo para la industria sino también para los clientes. Así, lo manifestó el presidente de MAPFRE, Antonio Huertas, que considera que estos cambios están obligando a las empresas a actualizar sus mapas de riesgos para establecer protocolos y mecanismos de prevención adaptados a las amenazas actuales y que éstos, lógicamente, traerán complejidad, pero también cambios y oportunidades interesantes para el sector.
“Por mucho que cambie el mundo, siempre habrá respuestas aseguradoras para proteger los activos”, subrayó durante la clausura de las jornadas internacionales MAPFRE Global Risks, que con el lema “Compromiso con los grandes riesgos en un nuevo entorno”, este año llegan a su vigesimoséptima edición y se han celebrado en edición digital.
Además de los riesgos derivados de la Covid-19, Antonio Huertas recordó que existen también otros riesgos previos que tendrán gran incidencia en el sector: las catástrofes naturales y los eventos asociados al cambio climático. En este sentido, señaló que los eventos relacionados con el medio ambiente en 2020 representaron 258.000 millones de dólares, un 26% más que el promedio de lo que llevamos en este siglo.

Asimismo, subrayó que existe otro riesgo, que ha dejado de ser emergente para convertirse en estructural y es el de los ciberataques, que se ha incrementado al aumentar exponencialmente el uso de los canales digitales durante la pandemia. Durante las jornadas, se compartió la experiencia de MAPFRE -que en agosto de 2020 sufrió un ciberataque- y el presidente del Grupo reconoció que la “fortaleza de los sistemas, la calidad y experiencia de los equipos humanos, así como la excelente colaboración de los socios tecnológicos y contar con un robusto plan de crisis y continuidad de negocio permitió primero contener y, después, repeler este ataque”.

En este sentido, defendió la importancia de realizar inversiones en protección, contar con protocolos rigurosos, así como la concienciación de los empleados y colaboradores en esta materia.

El presidente de MAPFRE insistió en que el seguro tiene la capacidad de proteger y preparar a la sociedad para el futuro y que en esta etapa post pandemia los modelos de recuperación sólo tendrán éxito pleno “si se basan en colaboraciones público-privadas, trabajando juntos empresas, grandes y pequeñas, con la iniciativa pública y las organizaciones supranacionales”. Agregó que los mercados aseguradores se están mostrando solventes y resistentes en esta crisis, aunque la situación actual ha girado hacia un contexto de condiciones más duras y exigentes.

Asimismo, insistió en la necesidad de extender la vacunación también a los países que carecen de recursos para acometer con la urgencia necesaria. “La salida de una pandemia que, por definición es global, también tiene que ser realmente global. Y sólo estaremos a salvo cuando todos estemos vacunados”, recalcó.

Recordó, asimismo, que el Grupo MAPFRE ha movilizado más de 200 millones de euros para luchar contra la pandemia y paliar los graves efectos económicos y sociales que ésta está generando en todo el mundo.

Durante la inauguración de las jornadas, el presidente de MAPFRE Global Risks, Francisco Marco Orenes, analizó los cinco grandes elementos que están condicionando el contexto actual. La primera de ellas, lógicamente, es la situación de la pandemia, en la que el seguro está demostrando, una vez más, que se trata de la actividad más solidaria que existe, al mutualizar el riesgo, y su capacidad de adaptación a las nuevas circunstancias.

También insistió en la creciente incertidumbre existente en los mercados financieros, con su consecuencia en el negocio asegurador, y la transformación social impulsada por los cambios tecnológicos, en la que la pandemia ha actuado como catalizador. El cuarto factor son los cambios en la manera de trabajar, reflejados, sobre todo en el teletrabajo, con sus ventajas y riesgos asociados, como, por ejemplo, el incremento de los ciberataques.

Por último, subrayó la necesaria intervención del regulador para atender cuestiones tan candentes como el propio riesgo pandémico. “Ante situaciones inesperadas e imprevistas como las que estamos viviendo se podrían poner en funcionamiento soluciones público-privadas efectivas en beneficio de la sociedad. La irrupción de una pandemia como la que estamos sufriendo encaja perfectamente en ese escenario para trabajar de nuevo en este tipo de colaboraciones”, subrayó Francisco Marco Orenes.

Por su parte, Bosco Francoy, CEO de MAPFRE Global Risks, ofreció en su intervención unas pinceladas sobre el contexto socioeconómico actual global y su impacto en el mercado asegurador, así como sobre la propuesta de valor de MAPFRE Global Risks en el nuevo entorno. Además, avanzó la nueva iniciativa estratégica en la que trabaja la unidad de negocio, los Programas Globales de Beneficios para Empleados, para cuyo desarrollo “se aprovechará el expertise desarrollado por la Unidad de Global Risks en la gestión de otros programas internacionales para llevarlo también a las líneas de negocio de Vida, Salud y Accidentes”, subrayó Bosco Francoy.