• La actividad económica en México creció un 1.5% en el segundo trimestre, y lo seguirá haciendo en los próximos trimestres aunque con una tendencia hacia la desaceleración.
  • La reducción de restricciones a la movilidad favorecerá especialmente la recuperación del sector servicios.
  • La inflación en México se sitúa en 6.0%, con la subyacente alta (4.9%), indicativo de mayor persistencia en la presión de los precios.
MAPFRE Economics (el área de análisis económico del Grupo MAPFRE) ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento de la economía mundial, las cuales podrían ser de hasta el 5.9% este año y 4.9% para 2022, debido a un entorno de mayores tensiones sobre los precios de consumo en todo el mundo, pero especialmente en los países emergentes como lo es México.

Según señalan los expertos de MAPFRE Economics en el informe “Panorama Económico y Sectorial 2021: perspectivas hacia el cuarto trimestre”, la coyuntura global se enfrenta a varios shocks que están teniendo un efecto mayor del estimado en la economía: las disrupciones de oferta derivadas del daño causado por el Covid-19 sobre las cadenas de valor global, en especial en industrias de componentes; la aceleración de la inflación como resultado de lo anterior unido al repunte de la demanda global y a restricciones energéticas; y la desaceleración de China.

El caso de México.

Algunos países emergentes se han visto obligados ya a revertir parte de las medidas adoptadas en apoyo de sus economías, e incluso, en algunos casos, a cambiar la orientación hacia una política monetaria restrictiva con subidas de tasas de interés ante una inflación más persistente de lo esperado y que excede con creces su objetivo de inflación, como es el caso de Brasil y México.

Cabe señalar que, a pesar del efecto restrictivo sobre la recuperación económica general, estas subidas en las tasas de interés están generando un entorno más favorable para el desarrollo del negocio de Vida ahorro y de rentas vitalicias tradicionales. En este sentido, los mercados de los seguros de Vida, como los de Brasil y México, están experimentando un importante crecimiento en su volumen de negocio, en lo que también influye una mayor demanda de protección contra el riesgo de fallecimiento a raíz de la pandemia.

Un factor que está influyendo de manera positiva en la recuperación económica es la diminución en la incidencia de la pandemia en México (menos 50 casos / 100,000 hab.), luego del pico alcanzado en septiembre. Por su parte, la vacunación se acerca al 53%, aunque solo el 39.6% con la pauta completa, y el índice de restricciones se ha reducido sustancialmente en octubre al 35% (luego de mantenerse en torno al 64% en el verano), lo que puede propiciar un nuevo impulso al consumo privado y al sector de los servicios, en general en el segundo trimestre del año, la economía mexicana creció un +1.5% t/t (19.6% a/a, vs -18.8% año con año en el año anterior). Se prevé que, en el tercer trimestre del año, la actividad económica en México haya seguido la senda de recuperación, con un crecimiento estimado del 6.7% año con año (+0.7% t/t). Asimismo, se anticipa un comportamiento favorable en el consumo (+9.0%) y en las exportaciones (+12.1%), aunque comienzan a verse algunos síntomas de desaceleración en esta recuperación.

El precio del petróleo sigue remontando, superando los 86 USD/bl (Brent), lo que favorecerá las cuentas públicas y las exportaciones. Estas últimas han crecido un 42% en el segundo trimestre, aun teniendo en cuenta el efecto de base de caída del año anterior (-30%). La exportación de petróleo crecía al 53% en agosto y la producción industrial sigue subiendo, pero se está moderando (+7% en julio). Las industrias, especialmente la del automóvil, están resintiendo por las dificultades de abastecimiento de chips.

El crecimiento económico esperado en México

Las expectativas de crecimiento económico de MAPFRE Economics para México anticipan un aumento del PIB en torno al 6.2% en 2021 (tras el fuerte retroceso vivido en 2020 del -8.5%), lo que supone diferir la recuperación de su nivel de actividad previo a la pandemia hasta 2022, año en el que se prevé un crecimiento real del PIB del 3.0%.

En lo que se refiere a la actividad aseguradora, el segmento de los seguros de No Vida sigue apoyándose en el buen comportamiento de los seguros de salud, mientras que el negocio de autos comienza a dar síntomas de cierta recuperación en línea con la reactivación económica y la eliminación de las restricciones a la movilidad, aunque de momento no alcanza a recuperar los niveles anteriores a la crisis. Sin embargo, el repunte de la inflación y la mayor siniestralidad de los seguros de salud y de autos a consecuencia de la reapertura de la economía puede incrementar la frecuencia y el coste de los siniestros, afectando de forma negativa la rentabilidad del sector.

Por otro lado, la tendencia de la inflación al alza no termina de ceder, lo que ha llevado al Banco de México a elevar por tercera vez en lo que va de año la tasa de interés de referencia hasta el 4.75% en el mes de septiembre, tras la subida hasta el 4.50% en el mes de agosto y el 4.25% fijado en el mes de junio. En las curvas de tipos de interés libres de riesgo de mercado producidas por la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones (EIOPA), se observa una subida en las tasas de interés en todos sus tramos y comienza a ganar una mayor pendiente positiva en vencimientos hasta los seis años.

Este entorno de tasas de interés es altamente favorable para el desarrollo del negocio de los seguros de Vida ahorro y rentas vitalicias en el país, que está mostrando una fuerte recuperación, al poder ofrecerse tipos mayores a diversos vencimientos y una prima por plazo positiva en los productos a medio y largo plazo, lo que se une a los efectos de la recuperación económica sobre los seguros de Vida riesgo que han sufrido una mayor siniestralidad durante las peores fases de la pandemia, pero que ahora pueden verse beneficiados de una mayor demanda de protección contra el riesgo de fallecimiento.

Otros mercados
La economía de Estados Unidos experimentará un ligero freno por las tensiones detectadas en la cadena de suministro. “Los cuellos de botella en el transporte son el mayor punto de tensión, pero la limitada capacidad sobrante de producción nacional, los bajos inventarios, el fuerte aumento de los costes de los insumos (más agudo en el caso de las materias primas) y los desafíos laborales están dificultando cada vez más que la oferta se mantenga al ritmo de la demanda”, señala el informe. Esto lleva a los expertos de MAPFRE Economics a rebajar su estimación de crecimiento del PIB en ocho décimas para este año (del 6.6% al 5.8%) y otras dos para 2022 (del 4.5% al 4.3%).

Aunque la mayor incertidumbre a nivel global procede de China, por el momento MAPFRE Economics ha rebajado en cuatro décimas las previsiones de crecimiento de dicha economía para 2021, hasta el 8%, y en otras tres para 2022, hasta el 5.4%, aunque todo depende de que tan brusca sea la “desaceleración de la inversión en el sector inmobiliario y de la construcción, ya que este representa el 20% del PIB (con todas las ramificaciones en el empleo, materiales de construcción, transporte, energía y banca)”. En opinión de los expertos, una desaceleración del 10% en este sector le quitaría dos puntos porcentuales al crecimiento. “En cuanto a la promotora inmobiliaria Evergrande, debido a su dimensión sistémica deberá ser rescatada en todo caso y, por tanto, su contagio a los bancos será controlado”, puntualiza el informe.

Inflación persistente, pero no permanente

El informe de MAPFRE Economics plantea que, de momento, la inflación puede considerarse como un fenómeno persistente, pero no permanente. “Aún así, aunque transitoria, la inflación tardará en diluirse más de lo anticipado hace un año. No obstante, todo indica que no alterará el forward guidance de la política monetaria los bancos centrales globales y, por lo tanto, no veremos un traspié monetario financiero como el del taper tantrum de 2013, o el error de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) de 2011”, señala el informe.

El efecto de la inflación sobre la renta disponible y, por lo tanto, sobre el consumo, se verá en parte compensado por el ahorro liberado “gracias a la mejora generalizada de las expectativas respecto a la evolución del Covid-19 y la reducción de las restricciones asociadas al control de la pandemia”.

El Servicio de Estudios de MAPFRE descarta que la economía vaya hacia un escenario de estancamiento económico a la vez que persiste el alza de los precios, es decir, lo que se conoce como estanflación, incluso en su escenario más pesimista.

Impacto en el sector asegurador

El informe, como es habitual, incluye su análisis de cómo afectan estas previsiones sobre la economía en el desempeño del sector asegurador. En general, las perspectivas para los mercados aseguradores a nivel mundial siguen una clara tendencia hacia la mejoría, en línea con unas expectativas de recuperación económica que llevará al PIB global por encima del nivel anterior a la pandemia, sustentado en el fuerte crecimiento de los Estados Unidos y de las economías emergentes y en desarrollo asiáticas.

Mejoran también visiblemente las previsiones para América Latina por el buen comportamiento de sus principales economías, lo que está repercutiendo favorablemente en los principales mercados de su sector asegurador. Sin embargo, muchas economías tendrán que esperar a 2022 para recuperar su nivel previo a la crisis, por lo que la recuperación de sus mercados aseguradores puede mostrarse desigual con una salida más lenta.