El hospital sale más caro que un crucero: ¿Qué es la inflación hospitalaria?
¡Qué tal, familia de Saber Gastar! Espero que tengan su cartera a buen resguardo porque hoy vamos a hablar de un tema que quema: la inflación hospitalaria en México.
Seguro usted se queja de que el kilo de huevo subió un 10%, pero ¿sabía que el costo de curarse en un hospital privado en México sube casi el doble o el triple que el resto de las cosas? ¡Así como lo oye! Mientras la inflación general anda por un lado, los servicios de salud van en un cohete a la luna.
¿Qué rayos es la inflación hospitalaria?
En términos que todos entendamos: es el aumento constante y desproporcionado en el costo de los servicios médicos, medicinas, honorarios de doctores y el uso de equipo en los hospitales privados. En México, somos «campeones» mundiales en esto (y no es para presumir), pues nuestra inflación médica suele rondar entre el 15% y el 20% anual. ¡Una barbaridad!
¿Por qué nos sale tan caro enfermarnos?
No es que los doctores se hayan puesto de acuerdo para vaciarnos la cuenta (bueno, algunos sí, pero esa es otra historia), hay razones de peso:
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Tecnología de punta (en dólares): Los aparatos para las resonancias, los robots cirujanos y hasta las gasas muchas veces se cotizan en dólares. Si el billete verde sube, su operación también.
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Medicinas de patente: La investigación médica cuesta, y esas medicinas nuevas que nos recetan vienen con un precio de susto.
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El «abuso» del seguro: Aquí viene el regaño. Hay hospitales que, en cuanto ven que usted trae una tarjetita de Seguro de Gastos Médicos Mayores (SGMM), le suben el precio a todo. ¡Total, que lo pague la aseguradora! Pero adivine qué… a la larga lo paga usted.
¿Cómo le pega esto a su Seguro (SGMM)?
Aquí es donde la puerca tuerce el rabo. Si los hospitales cobran más, su seguro tiene que pagar más. ¿Y de dónde saca el dinero la aseguradora? De su bolsillo, ¡pues de dónde más!
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Suben las primas: Cada año su seguro le sale más caro porque la aseguradora tiene que «prever» que los hospitales van a cobrar más.
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El deducible se queda corto: Si usted contrató un deducible fijo hace años, hoy ese dinero ya no alcanza para nada ante los costos actuales.
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Insuficiencia de suma asegurada: Lo que antes parecía una fortuna para una cirugía, hoy se le puede acabar en tres días de terapia intensiva.
¿Qué podemos hacer?
No se me asuste, pero sí ocúpese. Primero, contrate su seguro joven y sano, porque entre más viejo, más caro el «boleto». Segundo, use su seguro con responsabilidad; no vaya a urgencias por una uña enterrada. Y tercero, tenga siempre su fondo de emergencia listo para pagar ese deducible que, por la inflación, cada vez pesa más.
¡No sea descuidado con su salud ni con su dinero! Enfermarnos es un riesgo, pero quedarse en la ruina por no entender cómo funciona el sistema, eso sí es falta de educación financiera.
Saber Gastar.