• El Pulse Health Survey 2021, revela que el miedo al contagio del virus limitó las visitas de los pacientes a los médicos y especialistas.

En México, las enfermedades no transmisibles (ENT) como diabetes, cáncer, crónicas o cardiovasculares, causan 80% de las muertes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)[1]. Aunque el control del paciente con estos padecimientos es relevante para revertir la estadística y mejorar su calidad de vida, durante la pandemia por COVID-19 no siempre han recibido la atención médica que necesitan.

La encuesta Pulse Health Survey 2021, realizada por Grupo AXA en colaboración con IPSOS, revela que el miedo al contagio del virus limitó las visitas de los pacientes a los médicos y especialistas. El 45% de los participantes dijo haber renunciado, al menos a algunos cuidados, tratamientos o visitas al médico; el 14% lo hizo por completo. Asimismo, 19% de los entrevistados reconocieron que en este tiempo han preferido automedicarse o recurrir a métodos alternativos para tratarse.

Las 14 mil entrevistas realizadas en 14 territorios del mundo, incluido México, nos permiten comprender no solo el impacto de la pandemia, sino también cómo podemos hacer frente a los desafíos sanitarios mundiales que se avecinan y la creciente importancia de la prevención.

Los resultados de la encuesta revelan que 35% de las personas con enfermedades crónicas como cáncer, diabetes y enfermedades cardíacas, comentaron que sus condiciones han empeorado durante la pandemia. Incluso aquellos que no presentaban este tipo de padecimientos enfrentan problemas de salud: 29% de todos los encuestados dicen que han sufrido más dolores musculares, óseos o articulares desde el comienzo de la pandemia. Uno de cada cinco informa problemas neurológicos, como dolores de cabeza o pérdida del conocimiento.

En el caso de México, la encuesta revela que 30% de los participantes considera que su salud ha empeorado durante la pandemia de COVID-19; mientras que para 66%, es buena. En cuanto al tema de prevención, el resultado es alarmante, pues solo 21% de los encuestados ha considerado realizarse un chequeo médico para conocer el estado de su salud.

“Nuestra encuesta muestra que, estamos menos saludables y que no nos estamos ocupando de las enfermedades crónicas que existían antes de la pandemia. También observamos un aumento en los problemas de estrés y ansiedad. Las consecuencias para nuestra salud podrían surgir por completo meses, o incluso, años después de que termine la pandemia”, comenta Daniel Bandle, director general de AXA México.

Sin embargo, Pulse Health Survey 2021 también muestra un cambio de actitud hacia la salud durante esta pandemia. En todo el mundo comienza a mostrarse una responsabilidad más personal por el bienestar propio, ya que las personas empiezan a dedicar más tiempo al monitoreo de su salud. La tendencia hacia una atención médica personalizada y haciendo uso de la tecnología se está acelerando.

A pesar de que las últimas cifras de la pandemia son alentadoras, la investigación advierte que los efectos de la COVID-19 persistirán y formarán parte del mundo en el futuro. Por tanto, debemos aprender de esta situación y avanzar en nuestra cultura de la prevención para estar mejor preparados para los futuros retos.

Para ver el reporte completo, visita: axa.mx/documents/10928/22150926/ShockWaveESP.PDF/