¿Has escuchado de los dark patterns o “patrones oscuros”?
¡Ojo al comprar por internet!

Este término se refiere a trucos que utilizan las aplicaciones y sitios web de compras para influir en el comportamiento de ls personas para que gasten más.

¿Cómo funciona?

Este tipo de trampas en el comercio electrónico se realiza a través de diseños engañosos que pasan desapercibidos y hacen creer que una oferta es más atractiva. Así, logran que las personas finalicen una compra, adquieran suscripciones, acepten cargos extra u otorguen datos personales.
Los “patrones oscuros” pueden incluir el uso de colores particulares para la desorientación visual, lenguaje confuso, opciones ocultas falsas urgencias o información incompleta.

Trucos Frecuentes

Acciones furtivas. Intentan engañar al consumidor o retrasar información clave para definir la adquisición de un producto. Por ejemplo, agregar productos adicionales sin tu consentimiento o cobrar suscripciones ocultas.

Pruebas sociales. Tratan de influir en el comportamiento de los consumidores describiendo experiencias. Por ejemplo, informes de número de visitas, visualizaciones de productos, servicios determinados o testimonios de origen incierto. “Otras 65 personas han visto este producto en las últimas 24 horas”.

Urgencia. Imponen una fecha límite en ofertas para acelerar la toma de decisiones. Por ejemplo, mensajes por tiempo limitado sin especificar la fecha de cierre y relojes en cuenta regresiva. “¡Date prisa!” Si no lo compras en la siguiente hora perderás el descuento.

Escasez. Indican a los consumidores la probabilidad de que un producto esté disponible o haya cantidades limitadas, aumentando así su atractivo. Por ejemplo, mensajes de gran demanda o poca existencia. “¡Sólo quedan tres de estos abrigos!”

Desviar la atención o desorientar a los consumidores. Se trata de mensajes imágenes para disuadir o guiar una decisión en particular. Por ejemplo, preguntas capciosas o preselección de productos más costosos.

Obstrucción. El sitio de compra facilita la entrada pero dificulta la salida. Por ejemplo, cancelar una compra o suscripción. “La única forma de cancelar la membresía de renovación automática de $180.00 es llamar al servicio de atención al cliente”.

Confirmshaming. Es el uso del lenguaje para culpar al consumidor o avergonzarlo si rechaza una oferta. “No, gracias. No quiero un 10% de descuento y productos gratis”.

Acciones forzadas. Obligan al usuario a hacer algo para completar su compra. Por ejemplo, registrar una cuenta o sucribirse a un boletín informativo.

Fuente: Profeco