Pónganme atención porque luego andan llorando por las esquinas. Me canso de decirles que el dinero no es magia, es estrategia.
Me llegan muchos muy «valientes» diciéndome: «Oye, Gianco, ya quiero invertir en la bolsa, y también quiero ahorrar para mi viaje a Japón, y estoy viendo lo de mi retiro, ah… y creo que debería tener un fondo de emergencia». ¡Válgame Dios! Quieren comerse el mundo a puños y no traen ni para las servilletas.
Querer hacer todo al mismo tiempo en tus finanzas es como querer subir una escalera de diez peldaños de un solo brinco: te vas a dar un ranazo en la nariz, y lo que es peor, vas a terminar más endeudado y estresado que cuando empezaste.
Aquí no se trata de echarle ganas, se trata de escalonar. Si no vas paso a paso, el que mucho abarca, ¡poca cartera le queda! Aquí les dejo mis 4 escalones de oro:
1. El escalón de la «paz mental»
Antes de que andes pensando en ser el próximo lobo de Wall Street, ¿ya tienes guardado lo de 3 a 6 meses de tus gastos? Si se te poncha una llanta o se te descompone el refri, ¿vas a ir a pedirle prestado a la tarjeta? El primer escalón es tener ese colchón. Sin colchón, no hay brinco.
Cómo hacerlo: Dando prioridad a tu fondo de emergencia, divide porcentajes en: gastos fijos, fondo de emergencia, 10% invertir; por ejemplo.
2. El escalón de la «limpieza»
No puedes construir una mansión sobre un pantano. Si estás pagando el 40% de interés en una tarjeta de crédito, pero quieres invertir para ganar el 10%… hijo, ¡no sabes ni sumar! Primero matamos las deudas que te están desangrando. ¡Liquida y respira!
Si tienes 100.00, paga 90 y ahorra 10.
3. El escalón del «yo del futuro»
Ya que no debes nada y tienes tu colchón, ahora sí, piensa en ese viejito que vas a ser. Si no ahorras para tu pensión y no tienes un buen seguro de gastos médicos, cualquier gripa te va a mandar de regreso al peldaño cero. ¡Asegura el barco antes de salir a alta mar!
4. El escalón de Inversión y Proyectos
¿Ya cubriste lo anterior? ¡Felicidades! Ahora sí, mete dinero a la bolsa, invierte en ese negocio, planea el viaje a la Luna o a donde quieras. Aquí es donde el dinero trabaja para ti, porque tú ya hiciste la tarea de protegerte abajo.
No te me aceleres. Las finanzas son una carrera de resistencia, no de 100 metros planos. Escalona tus metas, dale prioridad a lo que te da seguridad y verás que, cuando menos te des cuenta, estarás hasta arriba de la escalera sin haber sudado ni una gota de estrés.