(Paso a paso)
Muchos me preguntan con miedo: «Oye, Gianco, ¿si me cambio de AFORE se pierde mi dinero?». ¡Cálmate! Tu dinero no se esfuma, pero si no sabes cómo hacerlo, podrías terminar perdiendo por no fijarte en los detalles.
Aquí te explico el proceso sin tanto rollo:
1. No es magia, es un traspaso
Cuando decides cambiarte, tu AFORE actual vende las inversiones que tiene con tu dinero y le pasa los recursos a la nueva. Tu saldo sigue siendo el mismo, lo que cambian son las «manos» que lo administran y, sobre todo, la comisión que te cobran y el rendimiento que te dan.
Sin embargo, considera que se venden tus activos al precio del mercado del día de cambio y puede haber variaciones significativas.
2. El paso a paso (¡Fíjate bien!)
-
Busca tu «Expediente Electrónico»: Si no lo tienes actualizado con tus datos, huellas y fotos, no vas a poder mover ni un peso.
-
Solicita el traspaso: Puedes hacerlo desde la app AforeMóvil (aunque sé que odias las apps, esta te ahorra el trámite presencial) o contactando directamente a la AFORE a la que te quieres ir.
-
El folio de conocimiento: Te van a llamar o mandar un código para confirmar que sí eres tú y que nadie te está presionando para cambiarte.
3. ¿Cuándo NO hacerlo?
Aquí es donde te regaño: No te cambies cuando los mercados están de bajada (en minusvalías). Si vendes cuando el mercado está «barato» para pasarte a otra, estás haciendo efectiva una pérdida que antes era solo de papel. ¡Ten paciencia!
4. El veredicto final
El cambio tarda unos días hábiles en verse reflejado en tu saldo. No te asustes si un día ves tu cuenta en ceros; es solo el dinero viajando de una institución a otra.
Antes de moverte por el «regalito» que te ofrece el promotor, fíjate en la tabla de rendimientos netos de la CONSAR. Cambiarse es tu derecho, pero hacerlo sin informarte es un error de novatos.