Guía para vender sin morir de pena y sin sonar como merolico.
Me canso de verlo todos los días. Gente talentosa, mexicanos que hacen los mejores pasteles de la zona, que tejen cosas increíbles, que dan asesorías buenísimas o que venden productos de catálogo que te resuelven la vida. Tienen oro en las manos. Pero cuando les digo: “Oye, ¿y por qué no haces un Reel o subes una foto a redes para anunciarte?”, se me ponen pálidos. Les da un frío peor que el de enero.
“Es que a mí me da mucha pena, Gianco”, “Es que yo no sirvo para andar bailando en TikTok”, “Es que no sé qué decir y siento que voy a rogar por la venta”.
A ver, sácate esa idea de la cabeza. Para vender en redes no necesitas ser el más extrovertido del mundo, ni andar haciendo payasadas, ni mucho menos rogar. Vender no es hostigar; vender es solucionar un problema. Si tú no dices lo que vendes, le estás quitando a alguien la oportunidad de resolver su bronca. Así de simple.
Si eres tímido y no sabes ni por dónde empezar a armar tu publicidad, hoy te voy a dar la fórmula de 3 pasos (la vieja confiable) para que sepas exactamente qué decir en un texto, en una foto o en un video cortito, sin perder tu dignidad ni tu estilo.
El acordeón de 3 pasos para tu publicidad:
No te quiebres la cabeza buscando frases domingueras. Cada que vayas a publicar algo, solo responde a estas tres preguntas en orden:
1. ¿Cuál es el dolor o la bronca de tu cliente?
No empieces diciendo: “Hola, soy Juan y vendo plantitas”. ¡A nadie le importa Juan! Empieza hablando de lo que le pasa a la gente.
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Ejemplo si vendes plantas: “¿Se te mueren hasta los cactus y ya te dio pena que tus visitas vean tu sala toda seca?”
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Ejemplo si vendes postres: “¿Tienes una cena hoy en la noche y se te olvidó por completo llevar el postre?”
Ahí ya atrapaste la atención porque la persona se identificó con el problema.
2. ¿Cómo lo solucionas tú?
Aquí es donde entras tú como el héroe de la película, pero sin presunciones. Explicas de forma directa qué ofreces para apagar ese fuego.
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Ejemplo de las plantas: “En mi negocio tenemos estas tres opciones de plantas de sombra que son guerreras, purifican el aire y literal se cuidan solas, ideales para los que no tienen tiempo”.
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Ejemplo del postre: “Te armo un postre casero, de tamaño familiar y te lo entrego listo para servir en menos de dos horas, para que quedes como el mejor anfitrión sin haber tocado la cocina”.
3. ¿Qué tienen que hacer para comprarte?
La llamada a la acción
Este es el error donde se me caen todos los tímidos. Ponen todo bonito y al final no dicen cómo comprar por pena a que les digan que no. ¡No dejes la venta en el aire! Diles exactamente qué botón picar.
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Ejemplo: “Si quieres la tuya, mándame un mensaje directo aquí mismo y te paso el catálogo de esta semana”. O “Dale clic al enlace de mi perfil y coordinamos la entrega por WhatsApp”.
¿Y si me da pánico salir en video?
Si de plano ver tu cara en la pantalla te paraliza, no te preocupes hay opciones:
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Graba tus manos haciendo el producto: Muestra cómo empacas, cómo cocinas o cómo acomodas las cosas, y encima ponle un texto escrito con los 3 pasos que te acabo de dar.
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Usa tu voz en off: Graba el producto bonito y tú habla detrás de la cámara explicando los beneficios, sin que tengas que salir tú. También hay voz con la inteligencia artificial si no te encanta tu voz.
La timidez sale carísima en el mundo de los negocios. El miedo al “qué dirán” no paga la luz, ni el gas, ni la escuela de los niños. Deja de pensar en ti y en tu pena, y empieza a pensar en el cliente que necesita lo que tú vendes. Usa esta fórmula de 3 pasos, quítate el freno de mano y sube esa publicación hoy mismo. ¡El dinero está ahí afuera esperando a que levantes la mano!