Últimamente andamos muy «aguitados» con que si la inflación, que si el precio de la gasolina, que si el dólar… Si nos ponemos a ver todo lo que no podemos controlar, mejor nos encerramos en un cuarto y no salimos.
Hoy no vengo a regañarlos por el cafecito de la mañana o por ese gasto hormiga que se les escapó. Hoy vengo a decirles lo que SÍ pueden hacer. Porque en las finanzas, como en la vida, el que se enfoca en el «no se puede», ya perdió.
1. ¡SÍ puede empezar con lo que tiene!
Muchos me dicen: «Gianco, cuando gane el doble, voy a ahorrar». ¡Mentira! El que no ahorra un peso de diez, no va a ahorrar mil de diez mil. Lo que SÍ puede hacer hoy es separar 10, 20 o 50 pesitos. No me diga que no puede, porque para el refresco siempre sale. Ver esa alcancía o esa cuenta crecer, aunque sea de a poquito, le va a dar un «subidón» de ánimo que no tiene precio.
2. ¡SÍ puede revisar sus suscripciones!
A veces sentimos que el dinero «se vuela», pero lo que SÍ puede hacer es dedicarle 15 minutos a su estado de cuenta. ¿De verdad ve tres plataformas de series? ¿De verdad usa ese gimnasio al que no ha ido desde enero? Cancelar lo que no usa es como encontrarse dinero en un pantalón viejo. ¡Hágalo hoy mismo!
3. ¡SÍ puede aprender algo nuevo!
Usted no necesita ser actuario ni economista de Harvard para entender su dinero. Lo que SÍ puede hacer es leer un artículo (como este), escuchar un podcast de finanzas o revisar qué rayos dice su estado de cuenta de la AFORE. La ignorancia sale carísima, pero la curiosidad es gratis y paga muy buenos intereses.
4. ¡SÍ puede proteger lo más valioso!
A veces creemos que un seguro es inalcanzable. Pero lo que SÍ puede hacer es preguntar, cotizar y asesorarse. Hay opciones para todos los bolsillos. Estar protegido le quita un peso de encima que le permite trabajar con más ganas y menos miedo.
En realidad, un grueso de la población sí puede ahorrar un poco, puede empezar a invertir, a priorizar, a entender incluso cómo maneja su dinero. Por eso, pregúntate qué sí puedes hacer por tu carterar.
Deje de ver la montaña que le falta escalar y mire el primer escalón. Las finanzas personales no se tratan de ser millonario de la noche a la mañana, se tratan de dormir tranquilo porque usted tiene el control, no el banco, no la deuda y mucho menos el miedo.
¡Sacúdase la flojera mental! Enfóquese en lo que sí está en sus manos y verá cómo, poco a poco, su cartera le empieza a sonreír de vuelta.