Les voy a hacer una pregunta muy seria: si hoy en la noche se les revienta una tubería en la cocina y se les empieza a inundar la casa, ¿qué es lo primero que hacen? ¡Cerrar la llave de paso! No se ponen a buscar en internet la historia de la plomería ni se quedan parados viendo cómo sube el agua.
Bueno, pues con los seguros pasa exactamente lo mismo, pero la gente actúa al revés. A cada rato me llega gente contándome historias de terror:
“Oye Gianco, fíjate que me enfermé / me chocaron / se me metió el agua a la casa, y gasté un dineral porque no supe cómo meter mi seguro”.
¡No me digan eso! Tener un seguro y no saber cómo usarlo es como comprar un coche último modelo, dejarlo guardado en la cochera e irse caminando bajo la lluvia. ¡Hay que tener tantita lógica y prevención!
Un seguro no es un papel para guardar en el cajón de los recuerdos; es un mecanismo de respuesta rápida. Si ustedes están en la situación de “sé que pago pólizas pero no sé ni qué cubren ni a quién acudir”, hoy les voy a dar el mapa de navegación para que no los agarren con los dedos en la puerta.
1. El primer contacto: Tu Agente de Seguros
Miren, cuando ustedes compran un seguro a través de un Agente o Corredor de Seguros, esa persona no solo está para cobrarles la prima cada año; su trabajo principal es asesorarlos y defenderlos en el siniestro.
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¿A quién acudir? A la persona o despacho que te vendió la póliza.
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¿Qué debes tener a la mano? Su número de celular guardado en tus contactos de emergencia como “Agente – Seguro de Auto” o “Agente – Gastos Médicos”.
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¿Cuál es su función? Cuando ocurre el problema, le hablas a tu agente. Él te va a decir exactamente qué hacer, qué no decir, qué documentos reunir y le dará seguimiento al ajustador o a la aseguradora para que no te pongan trabas.
Nota de advertencia: Si compraste tu seguro directamente en la ventanilla del banco o en una app de carrerita, no tienes un agente personalizado. En ese caso, tu contacto directo es el Centro de Atención a Clientes de la Aseguradora (el número 800 que viene impreso en tu tarjeta o carátula).
2. La trinidad del auxilio: ¿A quién llamar según la emergencia?
Para no hacernos bolas, grábense esta lista en la cabeza según el tipo de seguro que tengan:
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Seguro de Auto (Choque, robo o cristalazo):
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Llama a la cabina de siniestros de la aseguradora (el número viene en tu tarjeta de circulación o app).
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No muevas el coche (a menos que estorbes el tráfico pesado o la autoridad te lo indique) y jamás te arregles por fuera ni aceptes la culpa antes de que llegue tu ajustador.
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Ten a la mano tu número de póliza, licencia vigente y tarjeta de circulación.
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Seguro de Gastos Médicos Mayores (Enfermedad o accidente):
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Si es emergencia vital: Ve directo a la urgencia del hospital convenio más cercano e identifica tu seguro en el módulo de admisión.
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Si es una cirugía programada: Acude con tu agente o con el área de “Programación de Cirugías” de la aseguradora con el informe médico para que te autoricen el pase directo y no tengas que desembolsar de tu bolsa.
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Identifica la figura del “Módulo de la Aseguradora” que está físicamente dentro de los hospitales grandes. Ahí te orientan paso a paso.
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Seguro de Vida o Invalidez:
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Aquí los que acuden son los beneficiarios (por eso es crucial que tus familiares sepan que existe esta póliza y dónde está guardada).
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Se acude directamente a la aseguradora con el acta de defunción, la carátula de la póliza y las identificaciones oficiales para iniciar el trámite de reclamación.
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3. Las 3 tareas que tienes que hacer HOY MISMO (Antes de la emergencia)
No esperen a que el enfermo esté en la ambulancia o la patrulla esté enfrente para andar buscando la póliza entre los papeles viejos. Tienen que hacer esto hoy:
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La carpeta de emergencia (Física y Digital): Ten una carpeta en tu casa con las carátulas de todas tus pólizas (Auto, Gastos Médicos, Vida, Casa). Además, tómale una foto o guárdalas en PDF en tu celular y compártelas con tu pareja o familiares de confianza.
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Descarga las Apps de tus aseguradoras: Hoy casi todas las compañías tienen aplicaciones móviles donde con un botón de pánico mandas tu ubicación GPS para que manden a la grúa, la ambulancia o al ajustador.
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Revisa tu Deducible y Coaseguro: Tienes que saber de antemano cuánto dinero tendrías que poner tú de tu bolsa en caso de un evento. Saber tu deducible evita sorpresas financieras a mitad de la crisis.
Pagar un seguro para no saber cómo usarlo es tirarle dinero a la basura. Un seguro es tranquilidad, pero la tranquilidad solo se logra cuando hay orden y preparación.
Tómense media hora este fin de semana, revisen sus papeles, guarden los números de atención en su celular, hablen con su agente y aprendan a Saber Gastar.